Un Brony en Equestria
Capítulo 4: Cosechando problemas.
Esta vez, fueron los ladridos y lamidos de un perro fueron los que me despertaron.
-¡Winona, mala niña, mala niña!-dijo Applejack
Yo aún estaba con secuelas de la parranda de Pinkie, anoche en la pastelería. Me dolía la cabeza de tanta cidra y pasteles que bebí y comí. Me daba vueltas y vueltas y estaba a punto de vomitar, y los ladridos de Winona no me ayudaban a sentirme mejor. Finalmente pero muy, muy lento, me levanté de la cama y fui al baño a lavarme la cara, pero por suerte, no vomité.
Al salir de baño y haberme aseado, vi que Applejack se veía muy preocupada. Refunfuñaba entre dientes, y se quejaba. Trate de escuchar por qué reclamaba, pero como no entendí nada, decidí preguntarle.
-Applejack ¿Pasa algo?-dije.
-No. No, bueno sí, al parecer Big Mac comió demasiados pasteles de manzana en la fiesta, y creo que el exceso le dio indigestión.-me respondió
-¡Oh vaya! –dije preocupado.
-Y para rematar, tenemos que terminar una entrega para el Sr. Filthy Rich, el padre de Diamond Tiara antes de la tarde, y sin Big Mac trabajando, no lo lograremos nunca…-dijo ella.
-Pero no está todo perdido Applejack, aún lo puedes lograr- dije.
-¿A qué te refieres?
-Bueno, este… me tienes a mí, no creo ser tan fuerte como Big Mac, pero creo que un poco más de ayuda no estaría mal, y conociéndote, lo más probable es que termines media atontada, tal cual como la otra vez que Big Mac estaba herido.
-¡Ah!, si jajá, ni me lo recuerdes-dijo algo molesta.
-Pero… ¿aceptas? –
-Está bien, sólo porque esta entrega es urgente, sino lo haría yo sola.
-Sí Applejack, como digas.
Luego de ello, salimos del pasillo y fuimos a la cocina donde desayunamos, en la mesa estábamos aparte de Applejack y yo: Apple Bloom y la Abuela Smith, la última, estaba haciendo unas tostadas en la cocina, en la mesa había un tarro de una sustancia de muchos colores. Pregunté qué era eso. a lo que Applejack me respondió que era mermelada de Manzatrueno.
Entre medio de eso, Apple Bloom me miro de forma muy fija y analítica, yo lo único que hice para terminar ese silencio fue un saludo.
-¡Hola!-dije mirando a Apple Bloom.
-¿Quién es usted señor?, ¿no es de Ponyville verdad?-me interrogó Apple Bloom.
-Bueno yo, yo, este…-dije titubeando.
-Es un amigo de Twilight - dijo Applejack - se llama Sebastián, vino de visita por una semana y como Twilight estaba ocupada, me preguntó si se podía quedar a dormir aquí por la noche de ayer.
-¡Oh ya veo!- dijo Apple Bloom.
-Y… ¿Cómo van tú y las Cutie Mark Crusaders?-le pregunté.
-¿Cómo sabes acerca de las Cutie Mark Crusaders?- me preguntó Apple Bloom.
-Este… yo… bueno… pues… pues… Ap… Applejack me habló… sobre… ustedes en la noche- casi meto los cascos, pensé para sí.
-¡Genial!- respondió ella, dándome a mí nuevamente la tranquilidad de que mi secreto seguía guardado.
-Creo que es muy bueno de tu parte que a pesar de que tú no tengas tu cutiemark, quieras ayudar a tus amigas en eso- le respondí.
-Lo es ¿verdad?-dijo Apple Bloom -pero aun así, llevamos meses tratando de obtenerlas, hemos construido un bote, jugado bolos, sacamos a pasear a un camello, cuidamos cerdos, buscamos pareja a la señorita Cheerilee, el diario, alpinismo, matemáticas, todo. No sé qué hacer ahora.
-¿Pero, han pensado en hacer cosas que a ustedes les gusten, pero que además sean buenas para ello?-le pregunté.
-¿Uh?, ¿a qué te refieres?-dijo ella.
-Me refiero a que por ejemplo, Sweetie Belle tiene una muy hermosa voz por lo que sé-dije yo
-Pero a ella le da vergüenza mostrarla en público-replicó
-¿Pero le has preguntado alguna vez si a ella realmente le gusta cantar, aunque le dé pena?-Apple Bloom me miró fijamente y dijo:
-No, no en realidad.
-O lo otro, Scootaloo es muy buena en su scooter y…
-Pero ella aún no puede volar.
-Yo tampoco, mírame soy un pegaso, y ya más crecido más encima y aún no sé volar. Además no es necesario que todos los pegasos vuelen, es más, por ejemplo Fluttershy casi nunca está en el aire si te has fijado.
-Bueno si, pero…
-Y creo que Scootaloo es tan rápida en su scooter como Rainbow Dash volando.
-¿Lo crees así?
-Sip, e incluso tú Apple Bloom, sé que trabajas mucho en la granja junto con la abuela y tus hermanos y además tienes una creatividad inmensa.
-Sí, pero yo solo riego los árboles, son Applejack y Big Mac los que las cosechan.
-Pero tú también haces algo importante, antes de que tus hermanos cosechan las manzanas, haces que florezcan y crezcan.
-Bueno si, pero… pero…
-¿Pero qué Apple Bloom? – pregunté.
-Es que es raro que todo esto me lo diga alguien como tú.
-¿Y… quién sería, em bueno… alguien como yo?- me asusté ¿qué fue lo que dije para que descubriera quién era?, era muy pequeña aún y no tenía conocimiento sobre humanos, o eso creí, ¿acaso Applejack le habría dicho algo? No, nunca, Applejack es demasiado honesta como para romper una promesa. Preparado para escuchar lo peor, la pequeña pony dijo:
-Pues que tú hablas mucho sobre talentos y cutiemarks, y tú no tienes una-dijo Apple Bloom
-¿Qué no tengo…?- en ese instante me mire el lugar en donde todos los ponys algún día tienen su cutiemark, descubrí con asombro, que era lo que muchos conocían como un "Flanco Blanco".
Nunca antes me había puesto a siquiera pensar en ello, llevaba cuatro días en Ponyville y no se me había ocurrido mirar mi cutiemark, para luego descubrir de la forma más incómoda posible, que no tenía una.
Entiendo que Apple Bloom se sintiera tan confundida, ¿Cómo era posible que un pony hablara sobre cómo obtener cutiemarks si ni siquiera el tenía la propia?, Me sentí mal por haberla sermoneado así, sin derecho, además el que yo no tuviera una significaba que aún no encontraba mi talento especial, ni como humano, ni como pony. Me puse a pensar en ello cuando me di cuenta de que Apple Bloom estaba esperando una respuesta.
-Bueno… - respondí - al igual que tú y las demás, yo también estoy buscando mi cutiemark.
-¿En serio?- dijo sorprendida.
-Sip, pero al contrario de ustedes tres, yo lo estoy haciendo solo, y todo lo que te dije, lo he aprendido por experiencia… tienes suerte de tener amigas así Apple Bloom.
-¡Bueno sí!, la tengo-dijo sonriendo- ¿quieres acompañarnos a buscar nuestras cutiemarks?
-Oh, lo siento Apple Bloom, pero como ya dije, es algo que debo hacer solo, además sólo me quedare aquí unos días más y luego me iré, para rematar le prometí a tu hermana que ayudaría a cosechar hoy, ya que, si has visto a Big Mac, verás que está con indigestión por la fiesta de anoche.
-Sí, lo vi en su cuarto, debió comer como si no hubiera mañana-dijo Apple Bloom- no me le imagino siendo tan glotón, oh bueno, me iré a juntarme con las demás, gracias… ¿Sebastián, verdad?, adiós abuela, hasta la tarde Applejack, dile a Big Mac que se cuide.
-Adiós dulzura – dijo Applejack.
En ese instante, volví a meditar el que yo no tuviera una cutiemark, mi mente se va en eso cuando Applejack me dice:
-Muchas gracias Sebastián – dijo ella.
-¿Ah? ¿Por qué?- respondí.
-Pues, por alegrar a Apple Bloom – dijo la Abuela Smith - llevaba días deprimida por no obtener su cutiemark luego de tantos intentos, ya le he dicho que se requiere tiempo, pero mi nieta no escucha, seguro que se fue a buscar a las demás para decirles lo que tú le dijiste, y probablemente intentarlo de nuevo.
-Bueno, me alegro de haber sido útil, incluso no de forma directa.
-Ok, compañero – dijo Applejack - se acabó el desayuno, vamos a trabajar.
-¡Allá voy Applejack! – dije muy animado.
Y así, salí de la casa de los Apple, los rayos del sol iluminaban Sweet Apple Acres. Era enorme, metros y metros de manzanos por doquier, no creía que fuera tan grande.
-¿Cuánto es lo que tenemos que cosechar? – pregunté.
-Unos 300 árboles – dijo ella.
-¿¡300!? La verdad no creí que fueran tantos – dije.
-Te advertí que eran muchos.
-¿! Pero como lo haremos en una tarde!?
-Ya verás, y no será una tarde, sino la mañana solamente, no es tan lento como todos creen, solo necesito que estés debajo del árbol a mi señal con el balde cuando los golpee con mis cascos, atraparás las que caen y recogerás las del suelo.
-Ok, hagámoslo.
Así nos acercamos al primer árbol, con una fuerza descomunal, Applejack le dio una patada al árbol, Applejack dijo:
-¡Ahora!-
Rápidamente me puse debajo del manzano, esperando que cayeran 6 o 7 manzanas, pero de súbito un montón de manzanas me sepultaron. Me dolió todo el cuerpo, desde mis alas hasta mis cascos. Todo adolorido y un poco aturdido dije:
-Creo… que… te… excediste… con… la…fuerza…
-Um…creo que si… te pido disculpas jeje- dijo entre risas.
-No es gracioso, me duele todo- le dije molesto.
-Pero igual, tu no estabas TAN atento, perfectamente pudiste haberlas esquivado.
-Si sólo hubieran sido unas cuantas, pero me cayeron docenas encima.
-Bueno si no fue para tanto-dijo ella- sigamos que nos queda mucho por delante.
El que dijera eso me boto aún más lo ánimos, pero una promesa es una promesa, dije que la ayudaría y eso hice.
Por suerte ningún otro árbol boto más manzanas de las que debían de un solo golpe, pero ya cuando íbamos como en el árbol 250, caí rendido de cansancio.
-No me digas que ya te cansaste - dijo ella.
-Pero Applejack- dije jadeando- yo no estoy acostumbrado a trabajar tanto, además ni como humano era atlético, menos como pony.
-Disculpa, te entiendo, se me olvidaba que te habías ofrecido solo, perdona pero es que esta entrega es muy importante, ¡ya no nos queda nada!
-Okey-dije- no sé cómo lo haré pero lo haré..
Y así fue, terminamos todos los árboles que debíamos cosechar, caí rendido al suelo, con mi lengua hacia afuera, Winona me lame la cara, pero yo no respondo. Pero lo más increíble aun, es que me pareció que fue toda la tarde, resulto que sólo nos había tomado la mañana tal y cual como dijo ella en un principio.
-Muchas gracias Sebastián- dijo Applejack- el Sr. Filthy Rich, estará muy contenido que su pedido esté listo.
-Eso… -respiro profundo- espero…
Finalmente pude descansar, Applejack me dio jugo de manzana, lo cual me quito la sed, mas no el cansancio, no podía moverme.
De pronto desde la entrada de la granja, veo a una pony blanca y crin morada.
-¡Applejack!-dijo ella-¿Estás allí?
-¡Aquí estoy Rarity!-respondió Applejack, mientras yo la seguía arrastrando mis cascos por el suelo. Lentamente llegué a la entrada de Sweet Apple Acres. Lo primero que vio Rarity fue a mí, un pony a punto de desmayarse de cansancio.
-¿Cariño, estas bien?-me pregunto Rarity, en ese instante, me desplome, caí a tierra, pero no me desmayé.
-Si lo está-dijo Applejack.
-¿Cómo que si lo está?- dijo Rarity - Applejack, ¿Hiciste trabajar a tu huésped?
-En primer lugar no lo hice trabajar, él se ofreció solo-dijo Applejack-¿verdad Sebastián?
Moví la cabeza asintiendo de la forma más patética posible.
-Aun así Applejack - dijo Rarity - abusaste demasiado de su buena voluntad, y ahora míralo, todo sucio y cansado, todo por tu culpa.
-Te dije que él se ofreció solo, Rarity – dijo Applejack - además ya terminamos y descansará el resto del día.
-Menos mal, no creo que durara más….-dijo Rarity- ¿Sabes? Es más, si Sebastián tiene la tarde libre, me lo llevare a descansar al spa.
Escuche esa palabra y rápidamente reaccioné olvidando todo el cansancio.
-¿Spa?, pero Rarity…-dije.
-¡Ves!, si hasta con solo escucharlo te sientes mejor - dijo muy animada - Te llevaré donde Aloe y Lotus, te sentirás mejor aún.
-¡No es eso a lo que me refería! – en ese instante me toma del casco y comienza a arrastrarme hacia Ponyville.
Le hice una mueca a Applejack pidiendo auxilio, a lo que solo me respondió de vuelta con una recogida de hombros, como diciendo "muy tarde, estas atrapado".
Me di por vencido y comencé a seguir a Rarity por cuenta propia, pero me sentía incómodo el ir a un spa. Trate de convencerla de no ir:
-Hey, es muy generoso de tu parte que me lleves a un spa, jeje, pero…
-¿Pero?-me dijo ella.
-Es que yo ya siendo un pony muchas personas ya dudarían de mi masculinidad…. – y era
verdad -
-¿Y? – respondió ella-
-Pues, el hecho de que vaya a un spa, creo que confirmaría aún más eso….
-¡Por favor!, ¿crees que por querer verte y sentirte mejor eres menos masculino?
-Bueno no, pero…
-¿Entonces?, olvida tus problemas y relájate un rato, de todos modos te lo mereces, nadie soporta trabajar tan duro en la granja de Applejack.
-¿Lo has hecho alguna vez?
-No.
-¿Y entonces cómo lo sabes?
-Porque, mírate, pareces uno de esos perros diamantes con tanta tierra.
-Okey, debo admitir que estoy agotado.
-Excelente, entonces ¿Qué esperas?
-Bueno ¿y quién pag…?
-Pues yo, si fue moi la que te invitó ¿no?, no podría permitir que pagaras un sólo céntimo.
-¡Pues gracias Rarity!, eres muy generosa.
Al rato llegamos a la entrada del edificio, era muy espacioso y varios ponys estaban relajándose dentro, algunos con barro, otro con masajes, o "pedicura" en sus cascos. Yo no tenía ni idea que haríamos de entre todo lo que había.
-¡BIENVENIDA SEÑORITA RARITY!-dijeron Aloe y Lotus al unísono.
-Gracias queridas, tratamiento completo para 2 ponys por favor-dijo Rarity.
-¡A LA ORDEN!-dijeron ellas.
-¡Ven!, ¡no seas tímido!-dijo tomándome de los cascos.
Me hicieron acostarme en una camilla, que por cierto estaba muy cómoda, y las hermanas Aloe y Lotus comenzaron a masajearme a mí y a Rarity. Luego nos metieron en baños de lodo, también fue relajante, y finalmente en un jacuzzi de agua tibia. Entre medio de todo ella me dice que vallamos a Carousel Boutique, y que ahí cenaríamos algo.
No habrá sido el lugar más masculino que haya visitado en mi vida, pero debo decir que fue relajante.
La tarde se nos había pasado rápidamente, llegamos pronto ya que, convenientemente, su casa estaba cerca del spa.
Entre y me fije que en un rincón de la casa estaba Swetie Belle tarareando bellamente en un rincón, por el otro lado, vi un montón de maniquíes, modelos, dibujos y planos de ropa que probablemente Rarity había diseñado.
Pronto nos sentamos los 3 a la mesa, Rarity me presentó a Sweetie Belle, y me reconoció por mi nombre.
-¿Tu eres el pony que habló con Apple Bloom hoy en la mañana?-pregunto Sweetie belle.
-Bueno, pues sí, me llamo Sebastián, mucho gusto-le respondí.
-¿Es verdad que aún no tienes cutiemark?-dijo ella.
-Bueno, pues sí-me paré de la mesa y le mostré que no tenía nada.
-¡Vaya!, ¿Crees que algún día obtendrás la tuya?-volvió a preguntar.
-Tan cierto como que ustedes la tendrán-respondí, ella sonrió.
Siguió la cena de forma normal hasta que recordé que tenía que volver a casa de Applejack, se noche, y se hacía tarde cuando me acorde de ello.
-Debo volver pronto a la casa de Applejack, llegaré de noche si no voy ahora- dije.
-Pero eso está muy lejos de aquí, además aún estás cansado por el trabajo de la mañana-dijo Rarity.
-Si pero no hay nadie que conozca por aquí donde pueda dormir- repliqué.
-¿Cómo qué no?, me tienes a mí -dijo ella -Sweetie Belle te cederá su habitación por esta noche. Y ella dormirá conmigo en mi alcoba.
-¿¡Qué!?- dijimos Swetie Belle y yo al unísono.
-No podría quitarle su cuarto-respondí-sería muy descortés de mi parte, si quieres que me quede aquí, sólo dame una manta y dormiré en el suelo.
-¡Oh no, no, no, no! No podría dejarte dormir en el suelo – dijo Rarity.
En ese instante alguien tocó a la puerta en la casa de Rarity.
-¡Yo voy!-dijo Sweetie Belle
Abrió la puerta, era Scootaloo.
-Pasa - le dijo - dime, ¿Qué te trae a mi casa tan tarde?
-Bueno Swetie belle – dijo Scootaloo - lo que pasa es que..
-Dime – dijo Sweetie Belle.
-¿Te acuerdas de todo lo que dijo ese pony sin cutiemark a Apple Bloom esta mañana y luego nos lo dijo ella a nosotras?-dijo tratando de respirar entre medio de lo que decía.
-Sip- dijo mirándome directamente.
-Pues a Apple Bloom se le ocurrió que podríamos hacer una pijamada para intentarlo
-Pero no podré hacerla aquí si eso buscas – dijo Sweetie Belle - hoy Rarity tiene visitas y probablemente se queden a dormir aquí, y la casa de Apple Bloom está muy lejos.
-No, no, no, la pijamada la haríamos en la casa club, queda mucho más cerca.
-¡Qué buena idea!, ¿Rarity, puedo ir, di que sí, sí, sí, sí, SÍ?-rogó Swetie Belle.
-Pero es que lo pides tan de súbito…-dijo Rarity.
-Pero piensa, si no estoy aquí en esta noche, tendrías mi cama vacía, y tu invitado podría dormir allí-argumentó Swetie belle.
-Bueno, si lo pones así…está bien puedes ir, pero prométeme que no harán algo peligroso como la vez que fueron a pasear a ese camello-dijo Rarity.
-Ni me lo recuerdes- dijo Scootaloo.
-¿Entonces es un sí? GENIAL, iré a buscar ropa para abrigarme, una almohada y mi saco de dormir-dijo Swetie Belle.
Rápidamente subió por las escaleras y bajo con una maleta, habló algo con Scootaloo lo cual no pude escuchar bien, y luego se despidió de nosotros.
-¡Hasta mañana Rarity, adiós Sebastián!- y cerró la puerta.
-Problema resuelto cariño, dormirás en el cuarto de Swetie belle-dijo Rarity.
En ese instante y sin darme cuenta una lágrima corrió por mis ojos.
-¿Qué te pasa?- preguntó ella.
-Bueno, es que…
-¿Dije algo?, ¡dime que no dije algo que no debí!-dijo preocupada
-No, no, no. Es que… no estoy acostumbrado a tanta generosidad... y sobre todo viniendo de una persona como tú.
-¿Y cómo sería ese tipo de persona? ¿Ah?- me preguntó de forma seria.
-Pues… digamos… "refinada" sería la palabra, creo… - dije mirando al suelo.
-Explícate-dijo ella
-Bueno pues, en mi mundo, existen humanos como tú, ya sabes, refinados, que gozan de la vida de la alta sociedad, spas, compras y todo eso, pero muy pocos, casi ninguno, son buenos. La mayoría son egocéntricos, egoístas y patanes, que sólo piensan en lo mejor para sí mismos, en cambio tú Rarity, eres todo lo contrario. Amable y considerada, y eso me parece contradictorio.
-Y lo dice un pony que dice ser humano… lo cual creo yo es aún más raro- dijo ella.
-Si lo pones así, creo que tienes razón.
-Además, a pesar que te conozco por sólo unos días, me da la impresión de haberte conocido desde siempre…
En ese instante Rarity mira un reloj en la pared y exclama:
-¡Oh pero que tarde es!, mañana debo terminar el pedido Rose y Lily. Mañana me levantaré temprano para terminarlo. Ven por aquí, te llevare a la habitación de Swetie belle para que tú también duermas.
Subimos las escales y entré en la habitación, en el rincón estaba la cama, en el suelo una alfombra que emitía un olor muy suave, y pegado en la pared, un dibujo de Swetie Belle y Rarity enmarcado con zafiros en forma de corazón.
-Buenas noches Rarity, y gracias de nuevo por la invitación-dije.
-Buenas noches Sebastián, descansa, que por lo que me han contado mañana empiezan tus clases de vuelo con Rainbow Dash-dijo ella y cerró la puerta.
Y Era verdad, lo había olvidado, Rainbow Dash me había prometido enseñarme a volar en la fiesta ayer, pero como hoy había reunión de pegasos, ella y Fluttershy no estaban en Ponyville.
Finalmente con esta idea en mi cabeza, me quede dormido de inmediato, cansado por el arduo trabajo de la mañana.
Ese fue el único día en que no pensé acerca de manchas o el por qué estaba allí, simplemente comencé a disfrutar, el ser un Pony, sin embargo no sería por mucho el tiempo sin preocupaciones, algo tenebroso y fuera de mi imaginación se acercaba a Ponyville… y a toda Equestria.
"-Este… yo… bueno… pues… pues… Ap… Applejack me habló… sobre… ustedes en la noche- casi meto los cascos, pensé para sí.
-¡Genial!- respondió ella, dándome a mí nuevamente la tranquilidad de que mi secreto seguía guardado.
-Creo que es muy bueno de tu parte que a pesar de que tú no tengas tu cutiemark, quieras ayudar a tus amigas en eso- le respondí."
quieras....quieras...creo que no entiendo el contexto de este fragmento de tu texto
que tal